Une chambre Stranger Things, idées déco

Habitación Stranger Things: ideas de decoración para una habitación años 80, de la pared de luces al póster

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Aviso de spoilersEste artículo no cuenta la trama.

Una habitación inspirada en la serie no es un museo: es una habitación de adolescente de 1985, con sus pósteres, sus guirnaldas, su radio, y uno o dos objetos que dicen de dónde viene todo. Esto es cómo hacerla, de la pared de luces al detalle, sin caer en lo kitsch.

Lo esencial

  • La pieza central: la pared de guirnaldas y letras de Joyce
  • La paleta: rojo, negro, y la madera de los años 80
  • Los imprescindibles: un póster, un neón del logo, una radio o un walkie
  • La regla: tres objetos potentes en vez de veinte pequeños

El DiarioActualizado el 16 de septiembre de 2026Lectura 7 min

La pared de luces

La pared de Joyce es la decoración más reconocible de la serie, y la más fácil: una guirnalda de luces con bombillas grandes de colores, colgada en zigzag en una pared, y el alfabeto pintado o pegado debajo, una letra bajo cada bombilla. Se puede escribir una palabra, «RUN», «RIGHT HERE», o dejarla vacía. Elige bombillas cálidas, no LED blancos: en 1983, la luz era naranja.

Un rollo de papel pintado con motivos de los años 80, o una pintura lisa oscura, hace resaltar las bombillas. La pared detrás de la cama es el emplazamiento ideal.

La paleta y los materiales

Elemento La elección correcta A evitar
Colores Rojo profundo, negro, madera, un poco de verde botella El neón multicolor por todas partes
Luz Bombillas cálidas, guirnaldas, una lámpara roja La iluminación blanca en el techo
Materiales Madera, tela, moqueta, cintas, papel El plástico brillante
Paredes Una pared fuerte, las demás sobrias Un póster cada 30 cm
Objetos Tres piezas fuertes, bien colocadas La acumulación de gadgets

Los objetos que hacen la habitación

Un póster, uno solo, grande, de la temporada o del personaje favorito, enmarcado: es lo que marca el tono. Un neón o una lámpara del logo, en rojo, en una estantería, encendido por la noche. Una radio o un walkie-talkie sobre el escritorio, como el de Mike. Una figura, a la altura de los ojos. Y una pila de casetes, un walkman, una bici con sillín banana colgada en la pared si el espacio lo permite. El resto es una habitación normal.

¿La habitación de quién?Cada personaje tiene su habitación en la serie: la de Mike, con sus pósteres de cine y su sótano de juego; la de Max, en California, con sus cintas; la de Will, con sus dibujos. Elegir un personaje marca una línea: la habitación de Will es dulce, la de Max rebelde, la de Mike abarrotada.

Para un niño

Los mismos principios, en versión más suave: la guirnalda sin las letras, un póster de la pandilla antes que del monstruo, un peluche del Demogorgon antes que una figura, y una lamparita de noche roja. Evita todo lo que muestre a Vecna en una habitación donde se duerme: el objeto que hace reír a los 15 años da miedo a los 8.

Los errores

Lo kitsch viene siempre de la acumulación: veinte objetos, tres neones, pósters por todas partes, y la habitación se convierte en una tienda. La propia serie filma habitaciones corrientes con uno o dos detalles. Haz como ella: una pared fuerte, tres objetos, una luz cálida, y la habitación dirá «1985» sin gritarlo.

Una habitación, cuatro rincones

Rincón La idea El detalle que lo cambia todo
La pared de la cama La pared de luces de Joyce, guirnalda de bombillas de colores sobre letras pintadas Las letras a mano, irregulares, sobre un fondo claro y no negro
El despacho Un rincón del sótano de los Wheeler: tablero de juego, dados, figuras, walkie-talkie Un flexo de arquitecto y un cuaderno de campaña abierto
El rincón de lectura Una cabaña de mantas, como Castle Byers Una linterna colgada y libros de los años 80
La puerta Un cartel del Palace Arcade o del videoclub, y un póster de película de la época Un cartel «Hawkins» o una placa de calle hecha en casa

Los objetos, por presupuesto

Por menos de veinte euros: una guirnalda de bombillas multicolores, letras adhesivas o pintadas, un póster, pegatinas, un dado de veinte caras gigante. De veinte a cincuenta euros: un walkie-talkie decorativo, una lámpara de neón con forma de logo o de Demogorgon, una manta con los colores de Hawkins, una figura. Por encima: un póster enmarcado, un mini pinball o una máquina arcade de sobremesa, una réplica de la caja de Dungeons & Dragons de 1983.

La regla que evita el efecto tienda: tres objetos de la serie como máximo por lienzo de pared, y el resto en objetos de época anónimos, un radiodespertador de cifras rojas, un casete, un monopatín, una lámpara de escritorio. La serie cita los años 80; una habitación lograda hace lo mismo.

Las habitaciones de la serie, para inspirarse

  1. El sótano de los Wheeler

    El fuerte de mantas, la mesa de juego, el sofá: la habitación de la pandilla, más que una habitación.

  2. La habitación de Will

    Dibujos por todas partes, una lámpara, una ventana al bosque: ahí es donde Joyce encuentra sus primeras pistas en 1983.

  3. La habitación de Max

    Pósteres de skate y de películas de terror, un walkman en la mesilla de noche: la habitación de 1986, la de la carta a Billy.

  4. La cabaña de Hopper

    El catre de Once, la radio, los Eggo: una habitación en una sola estancia.

  5. La habitación de Holly

    Una cama infantil, libros, y una grieta en el techo: la última habitación de la serie visitada por el Revés.

La pared de luces, paso a paso

Hace falta una guirnalda de bombillas multicolores de bombillas grandes, preferiblemente con cable verde o negro, de cinco a diez metros según la pared; pintura negra o un rotulador de pincel; y una pared clara, crema o beige, no negra, al contrario de lo que hacen muchas habitaciones. Pintar el alfabeto en tres líneas, en mayúsculas irregulares, a mano: es la irregularidad la que hace a Joyce. Fijar la guirnalda encima de las letras, una bombilla por letra, con ganchos adhesivos.

Para el mensaje, dos opciones: una guirnalda con mando a distancia, que permite encender secciones, o más sencillamente bombillas desenroscadas para iluminar solo las letras de una palabra. La palabra más elegida, en las habitaciones de los fans, es la que Will escribe en 1983: «run».

Para recordarLa pared de guirnaldas y letras: la pieza central. Rojo, negro, madera, luz cálida. Un póster, un neón, una radio, una figura. Tres objetos potentes en vez de veinte pequeños.

Preguntas frecuentes

¿Cómo hacer una habitación Stranger Things?

Una pared de luces y letras detrás de la cama, un gran póster enmarcado, un neón del logo, una radio o un walkie, y una luz cálida. Tres objetos fuertes, no veinte.

¿Cómo hacer la pared de luces de Joyce?

Una guirnalda de bombillas grandes de colores, en zigzag sobre una pared oscura, y el alfabeto pintado o pegado debajo, una letra bajo cada bombilla.

¿Qué color para una habitación Stranger Things?

Rojo profundo y negro, con madera y una luz cálida; nada de neón multicolor por todas partes.

¿Y para una habitación infantil?

La guirnalda sin letras, un póster de la pandilla, un peluche antes que una figura, y nada que muestre a Vecna.

¿Qué habitación de la serie es la más fácil de reproducir?

El sótano de los Wheeler: una mesa, un tablero de juego, un sofá, un fuerte de mantas, y un walkie-talkie. Todo se encuentra, y el espíritu está en la acumulación más que en los objetos exactos.

¿Cuántos objetos de la serie hacen falta en una habitación?

Tres por lienzo de pared como máximo, completados con objetos de época anónimos: radiodespertador, casetes, monopatín. La serie cita los años 80, la habitación debe hacer lo mismo.

¿Sobre qué fondo pintar el alfabeto?

Sobre una pared clara, crema o beis, como el salón de los Byers, y no sobre negro: la guirnalda resalta mejor y la habitación sigue luminosa.

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